Kaká ayer prefirio no entrar al trapo en esa vergonzosa pelea. Se comportó como había que comportarse. Su trabajo es jugar al fútbol y punto. Joder, ¡que es un partido! No hay nada que justifique darse de hostias, pero un partido de fútbol... ¿en serio? ¡Que lo están viendo millones de personas (y millones de niños que reproducen lo que hacen sus ídolos)!
Bueno, un aplauso por Kaká.
No hay comentarios:
Publicar un comentario