sábado, 15 de enero de 2011

Y yo que me reía

Hay una anécdota de mi padre que me hace mucha gracia. Venga, si. Una HISTORIA PARA NO DORMIR.

Siendo mis padres novios (hace mucho, mucho tiempo en una galaxia muy lejana), mi tia y su marido invitaron a mis padres a comer. AL terminar, mi tio le preguntó a mi padre si quería café, el contestó.
- No gracias, no tomo drogas.


Pringao. Después me pregunto cómo puedo tener yo unas contestaciones tan extrañas.. Y la respuesta está en los genes.
El caso, es que leyendo mis apuntes de Psicopatología (Psico-pato o Psico-cuack) he visto lo siguiente (tema del control de impulsos, apartado de "Otras drogas")


Ahora tengo miedo a que se me vaya la mano con el café y tener una crisis epiléptica.

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