Prueba 8: Stairway to heaven!
Pues ya estoy aquí!
Y aún llevo esa extraña sensación encima. Esa sensación de haber estado arriba de todo, y de todos. Como si hubiese estado sentado, en el escalón más alto, de una escalera que conduce al cielo.
Creo que estéticamente es lo más bonito que hemos hecho. Y seguramente será de lo más bonito que lleguemos a ver.
La música, ella, la situación, el regreso a casa. Todo ha sido intenso. Nunca esa intensidad se vino abajo. Ni desapareció por un momento.
Me dejaré llevar por lo que siento, para explicar todo lo ocurrido.
La prueba comenzó hace unos días, cuando decidimos hacerlo. Al principio dudamos de si seríamos capaces. Necesitábamos que muchos factores coincidiesen. Y no tenían porque hacerlo.
Compenetración, control, y que la historia estuviese de nuestro favor.
Visualizábamos un camino. Un camino en llamas, donde la luz iluminase cada uno de sus pasos.
Donde la música sería la encargada de darle un tono todavía más eterno a todo aquello.
Era difícil, pero el intentarlo era nuestro.
Ayer por la mañana recibí una llamada de David. Tenía todo el material listo. Tal vez demasiado, seguramente demasiado.
“Ya tengo las velas, las compré en el Ikea, como me dijiste…”
“Cuantas?”
“Unas 1000…”
“1000?!! Estás loco?!!”
“Ya sabes que si…”
Necesitábamos altavoces. Andrés nos los había pedido. Tenía una idea para hacer que la música sonase por todo el camino.
Los del Ipod, los de la mini cadena, los del antiguo ordenador. Todos servían.
El se encargaría de hacerlos funcionar.
En sus manos estaba que el sonido llegase. Y el sonido llegó.
Comprobamos que todo tenía sentido, mucho antes de llevarlo.
Elegimos el viernes como día.
Cuando escogemos, lo hacemos en función de lo que sabemos. O de lo que conseguimos saber.
En este caso, teníamos constancia, de que pasaría la tarde tomando algo con unos compañeros. Ricardo entre ellos. Nuestro amigo en común.
“Donde estaréis?”
“Pues iremos al centro, tal vez un café, no sé…”
“Pero, llegaréis muy tarde?”
“No creo, tal vez cenemos algo allí, pero lo dudo mucho, yo si quieres te doy un toque cuando salga camino de casa, vale?”
“En serio? Perfecto entonces…”
“No te preocupes Corasao…”
“Cora...qué?”
“Nada, nada,…jajaja”
Realmente no teníamos nada bajo control. No lo tenemos nunca. Cualquier detalle puede destrozarlo todo. Aunque también puede darle sentido a cualquier cosa.
Quedamos a las 20:30
Y comenzamos a prepararlo. Andrés se ocupo de la distribución de los altavoces. Los escondió todo lo que pudo. No queríamos que le quitase fuerza a la imagen que queríamos conseguir.
El resto colocamos las velas a lo largo de todo el recorrido. No podíamos dejar que ninguna rompiese la armonía.
Decidimos no encenderlas hasta que la estructura no estuviese montada. Tal vez nos centramos demasiado en ella.
Al poco de empezar recibimos una llamada. Era Ricardo. Era la señal de que teníamos unos 25 minutos para tratar de no incendiar todo aquello.
Por el momento todo había salido bien. Nadie había decidió aparecer en escena. Por la hora pensamos que tal vez cenaban. Nos preocupaba el momento en el que encendiésemos la música.
Andrés esperaba en el tercero, justo uno por encima de ella. Desde allí pondría en funcionamiento todo.
Velas encendidas. Última comprobación. Y cada uno en sus puestos.
El momento estaba cerca, y el momento llegó.
Apareció en escena. Y todo se puso en marcha.
Pero algo falló.
No sonaba Seven Nation Army. Sonaban los Doors. Concretamente Love me two times. La versión que empieza con el poema Texas Radio & The Big Beat.
“And opening your door…”
La jodimos. O eso pensamos en el momento. La estúpida manía de no marcar los CDS. La manera más idiota de estropearlo todo. Ya no podíamos hacer nada. No podíamos cambiar de canción. Hubiese empeorado aún más la situación.
La imagen que teníamos en mente, se había desmoronado. Y había nacido una nueva.
Y en ese instante, dependíamos de ella.
“La cagamos tío…”
“Cállate, joder…”
“Veamos que pasa…”
Laia se detuvo justo al comienzo. Donde acababa la calle, y comenzaba el camino.
Miraba hacía todos los lados. Parecía buscarle. Se giro antes de entrar definitivamente. Dentro avanzaba muy poco a poco. Sin miedo. Sorprendida. Y sin perder la sonrisa en ningún momento. Parecía disfrutar con todo aquello, como nosotros.
Tal vez el error, fue la mejor de las soluciones.
A veces la vida se ríe de nosotros así.
Realmente nos enamoramos del misticismo que envolvía todo. Quizás debió ser así. Seguramente por eso lo recuerdo tan intensamente.
Comenzó a subir los escalones, y encaró el final de todo ese momento.
Le dejamos un sobre encima de la alfombra. Dentro una nota escrita por Jaime pocos minutos antes.
Hace tiempo que empezó todo esto. Ni demasiado, ni suficiente. He querido hacerte sentir especial. He querido hacerme sentir especial.
Las historias únicas están hechas sólo de detalles. Y creo que la nuestra está escrita sobre miles de ellos.
Siempre he pensado que la vida es como una gran representación, sin pausa, y sin bises, llena de improvisación.
Cuando acaba la función, se baja el telón, y todos desaparecen bajo un mar de silenciosos aplausos. Y como en toda obra, hay protagonistas, hay figurantes, hay secundarios, y hay gente sin guión. Cada uno representa su papel a la perfección. Tienen claro lo que son. Y tú debes tenerlo claro también. Pero para eso primero tienes que saber, que papel te tocó. Una vez ahí, sólo tienes que seguirlo.
Somos el principal actor de nuestra historia. El protagonista máximo. Pero debemos encontrar al resto del reparto. Y la mejor forma es no buscarlos.
Los conocerás porque ellos te harán aprender, avanzar, sentir, vivir, conocerte mejor. Sea junto a ellos, o en ti.
Olvídate del resto. Sólo forman parte del decorado, o simplemente le dan movimiento a la obra. Por eso no les des importancia. Juega con ellos. Pero no pierdas tu tiempo. Sólo los protagonistas tienen nombre y canción.
Y a ti no te busque, te encontré simplemente.
Y ahora que te conozco, no pienso dejar de leer el capitulo en el que apareces.
En la esquina inferior de la cara ponía
Hay una sonrisa en el tejado.
Laia cogió el sobre, estuvo tentada a abrirlo allí mismo, pero prefirió entrar dentro.
Ahora debíamos encargarnos de la segunda parte de la prueba. Y eso hicimos. Tal vez nos habíamos centrado demasiado en la primera. Seguramente. Ya que ni siquiera sabíamos el mensaje que íbamos a dejar.
Una vez ella entró. Nos reunimos todos abajo. Todos menos Andrés. Que no apareció en ningún momento.
“Vale, ahora que se supone que vamos a hacer?”
“Dejar un mensaje, no?”
“Premio!” Pero cual?”
“No tengo ni idea, en serio”
“Tampoco tenemos tiempo, algo rápido…”
“Ponemos octava prueba?”
“Eso es una mierda tío…”
“No hay nada más frío que eso…”
“Pues no sé…”
“…”
“Y si le hacemos una cara sonriendo?”
“Una cara?”
“Pero como, su cara?”
“No hombre, una en plan emoticono, ya sabes un igual y un paréntesis”
“…”
“Hombre estaría bien, y es rápido”
“Tu crees?”
“Sinceramente, no creo que tengamos mejor opción”
“…”
“Vale, hagamos una cara, pero rápido”
Y a ello nos pusimos. Al final decidimos hacer una cara sonriente. Era rápido, sencillo, simple, pero eficaz, y seguramente quedaría precioso desde arriba.
Vigilábamos que no apareciese por terrado. Nos dimos mucha prisa, esta vez combinábamos el colocar, con el encender.
Parecía una prueba del Gran Prix.
Ramón García estaría orgulloso.
Rápidamente retomamos nuestras posiciones. Y esperamos a que apareciese. Andrés seguía sin dar señales de vida, cosa que nos preocupaba bastante, pero debíamos centrarnos en que todo acabase bien.
Unos quince minutos después, apareció.
Se asomó, y estuvo un rato mirando todo aquello. Pocas velas quedaban encendidas en el camino. Pero la intensidad de la sonrisa era suficiente como para iluimarlo todo.
Sonrisa contra sonrisa.
Realmente único.
Estuvo un buen rato, pero a nadie parecía importarle. Sinceramente creo que en aquel momento, el tiempo se había ido a dormir.
Cuando se metió dentro. Nos abrazamos como antaño. David estaba emocionado Últimamente lo estaba pasando mal. No por esto. Sino por problemas que últimamente le seguían demasiado cerca.
Necesitaba algo así.
Dejamos pasar un tiempo. No queríamos que apareciese por sorpresa, o que nos pudiese encontrar de algún modo.
Paso un buen rato y fuimos hacía las escaleras. Guille subió a por Andrés, o por lo menos a tratar de localizarlo. Los demás le esperamos abajo.
Y fue entonces cuando la noche decidió salirse del guión.
Mientras esperábamos, apareció un chaval, venía de la calle y llevaba algunas velas en la mano, además de un pedo como una catedral.
Supusimos que vivía allí, o por lo menos lo intuimos por lo que decía.
“Uh y estás velitas? Has visto lo que me he encontrado?”
“Vives aquí?”
“Diría que si…quieres algunas?...la calle esta llena, tu crees que han sido los cazafantasmas?”
“Los cazafa..? Si, seguramente,…estaba por aquí antes el moco verde aquél…”
“Siiiiiiiiiiiiiii!!? Yo era más de Casper…que se follaba a la chati…”
“Casper molaba mucho si…”
“Oye que hacéis aquí, queréis subir a casa?”
“No, si ahora nos vamos de fiesta, estamos esperando a un colega…”
“De fiesta!!? Me apunto, me apuntooooooooooooooooooooo”
“Pero es que no sabemos ni donde vamos, y mírate como vas…jajaja”
“Que si, que se unos garitos guapos, guapos, con tías con tres tetas!”
“Joder tres tetas, yo es que hace tiempo que no veo ni dos…”
“Oye que se venga, puede ser divertido…”
“jajaja”
“Voy a cambiarme las bambas y bajo…que bajoooooooo!”
“Vale, aquí te esperamos…”
En ese mismo instante bajaban guille y Andrés.
“Quien es este?”
“Un colega que se viene con nosotros de fiesta?”
“Con nosotros?”
“De puta madre…”
“Donde cojones estabas?”
“Ahora recogiendo esto, pero si te cuento flipas…”
“Pues cuenta, cuenta, que quiero flipar…”
“Al poco de poner la canción, ha salido un yayo de la puerta de al lado de la chica,.. el vecino, vaya….y a empezado a mirar para todos los lados cagandose en nose quien…”
“No jodas?…”
“Jodo, jodo…al ver la situación, he reaccionado instintivamente, me he levantado de las escaleras, le he cogido y le he metido dentro de casa, mientras no se lo que realmente decía…dentro le he empezado a hablar de que si era un cumpleaños, de que en 5 minutos recogíamos, de que era una sorpresa, que cuando la canción acabase lo quitábamos, y le he empezado a calmar,…en eso ha aparecido la mujer, hemos hilado un tema con otro,…total que he acabado cenando tres trozos de lomo, un plátano, y viendo las fotos de sus vacaciones en Calpe, que por cierto, tenemos que ir a Calpe…”
“Pero que dices?”
“Lo que ha pasado tío, ha sido rarísimo, pero he cenado de puta madre, la verdad es que Merche cocina de diez…”
“No puede ser…”
“Pues es, es, ya verás cuando pase todo esto y me venga a cenar aquí algún finde…”
Mientras hablábamos en la puerta, bajo el chaval al que realmente no esperábamos.
“Ya estoy aquí, vámonos a liarla! Que tengo ganas y la noche es muy putaaa”
“Nos vamos a llevar a este?”
“Tenia la esperanza de que al subir se sobase en la puerta, o como muy tarde en el sofa…pero ha bajado…”
“Llevémonoslo, en serio…jajaja”
“Te vienes figura?”
“Para que crees que me he puesto esta camiseta? Para quemar Madrid!”
“Madrid?”
“Perfecto, vámonos…”
Andrés llevaba los altavoces encima, nosotros le ayudamos a dejarlos en el coche.
Preferimos dejarlo allí. La noche nos pillaría lejos, y el metro todavía estaba abierto.
Fuimos con nuestro nuevo amigo a Gracia. Allí empezamos la noche, aunque realmente no sé donde la acabamos.
Fue una gran idea. Le dio un toque diferente a todo aquello.
Si alguna noche os encontráis a un borracho pesado, que ni siquiera sabe de lo que os está hablando.
No le hagáis caso, simplemente llevároslo de fiesta.
Esta mañana le acompañamos hasta casa, y aprovechamos para ver como había quedado todo, después de que la noche pasase por encima.
Ya no quedaban velas. Tal vez los servicios de limpieza, o quizás algún vecino. Lo que era cierto es que no quedaba ninguna.
Acabo siendo una noche diferente. Emotiva y especial a momentos, y extrañas y caótica a otros.
Sencillamente, lo que acaba siendo la vida.
viernes, 15 de octubre de 2010
El chico del Ketchup ha vuelto!
Por fin he podido encontrarlo, sé que lo estabais deseando (o al menos una pesada si xD). Proximamente hablaré de lo que me hicieron el día de mi cumple aunque creo que lo mejor es que lo cuente Menxu porque yo solo sé como lo vivi y ella todo el desarrollo que es más interesante. Sin más :P os dejo con la octava prueba.
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Será por mi egocentrismo, pero ¿soy la pesada?
ResponderEliminarNo voy a contar nada de lo de tu cumple, Novia de Luko, quiero que lo cuentes tu, ya que no te pudimos ver, es lo mínimo... please!!!
Estos tios son la caña, que bien cocina Merche!!!
La verdad es que Seven Nation Army me encanta, pero no es una canción pa poner, escucharé la de los Doors. Que grandes los Doors.. "Hello, I love you, won't you tell me your name?"
Sin más................
ResponderEliminarjajajaj cuenta lo de tu cumpleeeeee !! cuenteloooo cuentalooooo (8) jajajaja vámonos de fiesta????